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Cintas inéditas con 32 años de solera y el alma pantanosa heredada de Ozzy: la melancolía incombustible del rock al compás de un bourbon a medianoche Esta noche vuelvo a inclinar el vaso de whisky barato mientras contemplo los surcos desgastados de un vinilo. Ese crepitar justo cuando cae la aguja... se parece demasiado al crujido de mis rodillas ya pasados los cincuenta. Pero bueno, ese crujido es justo lo que le da sabor y solera a la vida. El mundo está lleno de sonidos digitales pulidos e impecables, pero para este viejo amante del blues que ha tragado más de un trago amargo, lo único que de verdad le llega al corazón son las cintas rescatadas del polvo del olvido y las almas toscas empapadas en graves atronadores. Y las noticias que me han llegado esta noche no han hecho más que acariciar placenteramente esas viejas cicatrices. ### El impulso primigenio despierta tras 32 años de letargo: la cápsula del tiempo de heavens to betsy …
